miércoles, 23 de abril de 2014

¿Tengo un destino predeterminado? ¿Puedo cambiar mi futuro?

Esta es una gran duda que a acechado mi vida durante todo este tiempo ya que si tomamos la visión bíblica que nos dice en Apocalipsis, Que Dios ha de jugarnos luego de su segunda venida y solo los nombres escritos en el libro de la vida que está hecho aun antes de la creación son los que entraran al reino de los cielos, es decir según lo que puedo sacar en conclusión; en el aspecto religioso podríamos decir que nuestro destino está casi predestinado. Aun manejando o diciendo que esto último no fuera tomado tan literalmente, es decir que tenemos la posibilidad que con nuestras obras y nuestro amor a Dios que según él lo vea seremos salvos, manejándolo así, allí si podríamos decir que podemos cambiar nuestro destino.

A la hora de hablar en términos más “terrenales” podríamos decir que si tenemos un destino, que si nacimos para algo predestinado y por lo tanto algo ya pre elaborado pero he aquí lo interesante del asunto y es que a pesar de que todos en el mundo tenemos un destino, existe la posibilidad de poder dar un giro de 360 grados y hacer lo que queramos, es decir utilizando el libre albedrío creado por Dios para poder tomar las decisiones que nuestra mente y corazón deseen, podemos elegir si elegir nuestro destino o fabricar otro.

Existen futuros hechos, especialmente en el siglo pasado ya que los padres de esa época dada su estricta reglamentación en el asunto de que queríamos ser y de que fuera un orgullo para ellos, más que marcar nuestro destino, en cierta manera ellos eran los que fabricaban el futuro de los hijos, ya que ellos elegían lo que queríamos estudiar, hasta con quien nos casaríamos (e cierta manera) y debíamos dejar todo lo que nos apasiona para hacerlos felices, estudiando lo que ellos querían para nosotros, y dejando para la madurez de nuestras vidas, y si aún sentíamos verdadera pasión por estas cosas, llevarlas a cabo aunque en una edad muy adulta.


En todo caso podríamos decir que en la actualidad el destino y el “futuro” son 2 líneas paralelas muy delgadas que al juntarse al menos un poco se distorsionan entre si haciendo que por ejemplo si alguien quiere cambiar nuestro futuro, entonces destino premeditado cambia haciendo que este sea diferente por nuestras decisiones, aun después que tú quieras volver a ese camino primario, ya tú has tenido un futuro diferente al que podrías haber tenido, haciendo simplemente que las decisiones cambien.

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